LA FLEXIBILIZACIÓN LABORAL EN TIEMPOS DE CORPORACIONES

(Por Vanesa Siley*) Los trabajadores hemos sido la víctima principal de las políticas económicas aplicadas desde el 10 de diciembre en adelante. Las declaraciones del presidente Mauricio Macri el 9 de Julio pasado y la nota publicada por el diario La Nación el martes 26 del mismo mes, evidencian el objetivo del nuevo modelo, la flexibilización laboral y el debilitamiento del Movimiento Obrero.


No es un detalle menor, que el día del bicentenario de la independencia de nuestra Patria, el Presidente haya elegido referirse (además de a la angustia de los próceres) al tema de la jornada laboral, “Cada vez que un gremio consiguió reducir la jornada laboral, todos los argentinos lo asumimos como parte de un costo” reclamó Macri, quien olvida que ya no es un empresario sino el Presidente de todos los argentinos, e insiste en señalar el salario como un costo y culpar a los trabajadores por los resultados de sus Políticas Públicas, que lejos están de fomentar el empleo y atraer la inversión productiva.

La jornada laboral es un ítem importante de las referidas condiciones laborales, reguladas en leyes, estatutos y en los convenios colectivos de trabajo de cada sector laboral. Junto a ellas, las vacaciones, las licencias por nacimiento, por enfermedad, por estudio; las normas de higiene y seguridad; la capacitación profesional y tantos otros aspectos que constituyen un arsenal de derechos laborales, que junto a salarios y aguinaldo, discutidos en paritarias libres por los representantes de los y las Trabajadores/as, hacen al Trabajo Argentino el dignificador de la vida, para que trabajar nos haga libres y plenos, y no esclavos de nadie.

Cuando un Gobierno comienza con despidos masivos en el Estado, habilita el despido en el sector privado, cercena el derecho a la protesta social y la reprime, continúa vetando una ley que protege el empleo, e intenta poner límites a las paritarias para que no sean verdaderamente libres, como corolario de dicha actitud de gobierno, solo queda la flexibilización de los derechos laborales.

Entonces la derecha conservadora en el poder recurre a políticas de  manual: eliminar derechos; reducir cargas sociales; limitar el poder del sindicalismo y las negociaciones colectivas; permitir la tercerización laboral, etc. Medidas que desequilibran la balanza aún más a favor del  empresariado, facilitando la imposición de las condiciones al trabajador.

Queda claro que sin ese paquete de medidas contrarias a los intereses de los trabajadores, difícil será que el Gobierno implante el modelo de exclusión impuesto por los centros de poder mediáticos y financieros, nacionales e internacionales. Centros que ya  han sido beneficiados con una brutal transferencia de recurso y premiados con el blanqueo de capitales.

 

Ante una realidad que golpea las condiciones de trabajo y la vida de los trabajadores el Presidente reclama: “Necesitamos una justicia laboral más equitativa, no tan volcada a encontrarle siempre la razón a una parte”. Entendemos que una justicia  laboral a espaldas de los trabajadores no es la solución sino el camino directo y allanado hacia la flexibilización laboral.

Los trabajadores debemos recordarle que la creación del fuero laboral es una reivindicación histórica y su rol es, justamente, equilibrar la balanza generando una protección sobre el más débil en la relación laboral, el trabajador.

la nacion

La nota publicada por el diario  La Nación el ultimo 26 de julio reclama “Un cambio indispensable en las relaciones laborales”, y pide sin ningún disimulo ni pudor por la flexibilización laboral. En su editorial el diario de los Mitre señala Las normas que regulan el trabajo deben proteger a quienes lo realizan, pero al mismo tiempo no tienen que desalentar la inversión y la productividad” un mensaje con una clara propuesta, reducir los derechos de los trabajadores.

 Saben que con un Movimiento Obrero fuerte, organizado y unido, los planes se les complican ¿qué necesitarían entonces?: destruir el modelo sindical argentino.

macri

Para ello pretenden atomizar las negociaciones colectivas y el poder sindical a través de acuerdos por empresa que limen el poder de un sindicalismo concentrado por actividad y con capacidad de que aquellos que se encuentran con mejores condiciones de negociar obtengan y permitan una mejora en los derechos de aquellos sindicatos que se encuentran en desventaja. Por ello, también El Presidente y La Nación, realizaron un llamado a una reforma del modelo sindical para que, en términos de la oligarquía, y según su conveniencia, el mismo “sea transparente”. Está claro que necesitan desarticular la resistencia del movimiento obrero organizado para que la flexibilización del trabajo sea posible.

Cuidado Macri y cía. Ya muchos otros cipayos fracasaron en esa intentona.

(*)Vanesa Siley, Secretaría General de SITRAJU CABA y de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Judiciales (FESITRAJU)


 

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