DE FEMINISMOS DEL SUR

(Por Laura Ximena Iturbide* / Foto de Portada: Gabriela Manzo) Desde el feminismo afroamericano, Crenshaw (1994) complejiza el análisis de la violencia hacia las mujeres incorporando la necesidad de más categorías ante la heterogeneidad del patriarcado, del colonialismo y de los sistemas capitalistas sobre los cuerpos. Rompiendo la homogeneidad que propone el neoliberalismo y en una tarea de visibilizar a los feminismos del sur, observaremos el comunitarismo del feminismo indígena, la transformación pedagógica que propone el feminismo islámico, y la masividad heterogénea del feminismo populista.


El feminismo indígena parte desde criterios comunitarios y se define como aquellas acciones que las mujeres realizan en beneficio de todas las mujeres, un aspecto distinto de las demandas individuales y liberales propias del feminismo occidental – tradicional. La concepción del feminismo se construye a partir de los objetivos que se propone y se responden colectivamente. “Toda acción organizada por las mujeres indígenas en beneficio de una buena vida para todas las mujeres, se traduce al castellano como feminismo”  (Gargallo, 2014: 21)

Este feminismo del sur incorpora una mirada amplia sobre el escenario de las opresiones patriarcales, coloniales y capitalistas, tanto en los territorios americanos como sobre los cuerpos de (nos) las mujeres. Nuestros cuerpos son también el territorio que los sistemas de opresión utilizan como recursos materiales de explotación, con violencia y con racismo, desconociendo los derechos en nuestros propios cuerpos.

img_7587.jpg

mujw00030

Las feministas indígenas además discuten con el esencialismo étnico, reinterpretando la historia y los contextos que, al igual que el patriarcado colonialista y el capitalismo, marginaron el rol de las mujeres en el continente  -“Abya Yala”, en idioma Kuno, acordado por muchos pueblos indígenas para nombre a nuestro continente-. “Partir de los 519 años de penetración colonial, sería negar que mi cultura ancestral tenga raíz patriarcal. Esto es fundamental también pues con esta afirmación no se resta responsabilidad histórica de todos los resultados colonialistas patriarcales, al contrario, se plantea desde cómo se revitaliza el patriarcado como sistema universal de opresión” (Cabnal, 2010: 20)

El patriarcado no es el único sistema de dominación que oprime, y el feminismo islámico visibiliza las consecuencias que los sistemas colonial y capitalista hacen en los estados de religión musulmana desde los discursos de la geopolítica del mundo actual.

vamos05.jpg

mg_9560.jpg

Las islámicas también reconocen que no es el patriarcado el único emblema de opresión y profundizan el feminismo descartando que el camino hacia la igualdad sólo sea el de alejarse de la religión, como proyecta el feminismo hegemónico tradicional. Con elementos igualitarios en la religión musulmana, la acción de las feministas es incorporarse en el estudio del Corán y la pedagogía islámica como una de las estrategias para la igualdad entre mujeres y varones que ha sido abandonada por las prácticas de las sociedades actuales.

“Nombrar es dar existencia y al dar existencia, reconocemos. Es justo entonces dar un nombre al trabajo dentro de un marco religioso que intenta de-construir las exégesis patriarcales que se han hecho del Corán a favor de las mujeres musulmanas en particular y de las mujeres en su relación con lo espiritual en general.” (Rivera de la Fuente y Varcacel 2014:147)

Mahmood (2006), sobre el espacio feminista, desestima que la dirección única hacia la igualdad sea alejarse de la religión o de las tradiciones persiguiendo la autonomía liberal, porque en ciertos casos la búsqueda es hacia la redefinición de las normas y costumbres, y lo verifica con la participación de mujeres en actividades de formación y pedagogía frente al brutal neoliberalismo secular que recorta los roles del Estado egipcio.

El feminismo islámico se sabe utilizado para perjudicar la imagen del mundo árabe en general en las discusiones coloniales y de política internacional. En una “guerra sin cuarteles” que occidente lleva adelante contra el “terrorismo” del siglo XXI, las mujeres islámicas son utilizadas como símbolos de opresión de un patriarcado musulmán, pero jamás se reconoce el impacto de las invasiones, ocupaciones, ataques y saqueos que las potencias occidentales llevan adelante en Oriente Medio.

Las feministas islámicas buscan reivindicar su cultura de la demonización occidental internacional que se lleva adelante en una batalla cultural en el marco de un colonialismo vinculado a la industria bélica, la extracción de recursos energéticos y presiones a las economías nacionales.

img_7787.jpg

mg_9687.jpg

El tercer feminismo del sur lo conoceremos desde la conceptualización de Laclau (2005) quien entiende que la mecánica populista se compone fundamentalmente de las demandas no resueltas, de una articulación común de flexibles posiciones y de la construcción de una identidad con capacidad hegemónica. El feminismo populista, al igual que el feminismo islámico, se filtra en instituciones tradicionales que el propio neoliberalismo busca reducir, sin transformarlas revolucionariamente.

La lucha contra la violencia del patriarcado, el mercado y el sistema colonial en tiempos populistas se presenta en todas las estructuras sociales, económicas, institucionales y cobra presencia y visibilidad. Entonces reclamos laborales, de justicia, políticos, educativos, deportivos y culturales actúan en conjunto con la perspectiva feminista como cinta comunicadora para coordinar acciones, mientras la diversidad de los espacios se mantiene.

Las marchas, los paros, las concentraciones públicas son los puntos de encuentro de ésta mecánica política que articula reclamos diversos en un lugar común -visible y callejero-, sin definiciones unánimes pero con la convicción de tener un enemigo común que excluye y somete de manera sistémica.

mujw00058

img_2849.jpg

En Suramérica, el patriarcado se percibe en los feminicidios, en los acosos, en los agravios, en las desventajas, en la desigualdad de remuneraciones, en las explotaciones laborales, en las exposiciones mediáticas, y quien lo reconoce ya es parte de la lucha por la igualdad, construyéndose así una identidad que representa el tercer elemento necesario en la mirada laclauniana.

En cada escenario, las mujeres y grupos oprimidos combaten al patriarcado con una conciencia clara de politizar las discusiones sobre igualdad y a la vez incorporar en el análisis los sistemas coloniales y capitalistas que actúan en conjunto. Como vemos, conocer las estrategias que cada feminismo desarrolla es una tarea analítica en construcción, pero cuando se está en los sures es también una práctica igualitaria.


* Politóloga y Docente universitaria

Bibliografía

BIDASECA Karina (2014) Tercer Feminismo: nomadismo identitario, mestizaje y travestismo colonial para una genealogía de los feminismos descoloniales, en Lenguajes y narrativas. Desafíos feministas. Vol. 1. Ed. Copiart, Tubarao.

CABNAL Lorena (2010) Feminismos Diversos: el feminismo comunitario. Ediciones ACSUR – Las Segovias.  https://porunavidavivible.files.wordpress.com/2012/09/feminismos-comunitario-lorena-cabnal.pdf

Crenshaw Williams Kimberlé (1994) “Mapping the Margins: Intersectionality, Identity Politics, and Violence Against Women of Color”. In: Martha Albertson Fineman, Rixanne Mykitiuk, Eds. The Public Nature of Private Violence. (New York: Routledge)

GARGALLO CALENTANI Francesca (2014) Feminismos desde Abya Yala. Ideas y proposiciones de las mujeres de 607 pueblos en Nuestra América (México: Corte y confección).

LACLAU Ernesto (2005), La cuestión populista. FCE. Buenos Aires.

MAHMOOD Saba (2006) Teoria feminista, agência e sujeito liberatório: algumas reflexões sobre o revivalismo islâmico no Egipto, en Etnográfica, vol. x, núm. 1, mayo: Centro de Estudos de Antropologia Social (ceas)-Instituto Superior de Ciências do Trabalho e da Empresa (iscte), Lisboa

Rivera de la Fuente Vanessa Alejandra y Valcarcel Mayra Soledad (2014) Feminismo, identidad e Islam: encrucijadas, estrategias y desafíos en un mundo transnacional. Tabula Rasa. Bogotá – Colombia, No. 21, Bogotá

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s