THE PANAMÁ HIGIENOL

«La tarde del viernes se había desarrollado con toda normalidad

en el Panamá tropical hasta que Andrew Osnard

irrumpió en la sastrería de Harry Pendel y pidió que le

tomasen las medidas para un traje. Cuando Osnard irrumpió

en el establecimiento, Pendel era una persona. Cuando se marchó,

Pendel no era ya el mismo».

El sastre de Panamá, John Le Carré

 

Por Carlos A. Villalba

No hay forma de evitar que el tema se parezca al mejor de los guiones de la mejor de las películas de intriga, mafia, palmeras, bellas damas con poca ropa y buenos tragos tropicales. El solo nombre con que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) lo tiró al mercado, ya marcó su destino de éxito, tsunamis informativos los primeros días, costos políticos y algunas acciones judiciales más adelante: The Panama Papers, con un subtítulo no difundido en la Argentina prejuiciosa: “Criminales, políticos y los negocios turbios que esconden sus fortunas”.

No fue en una sastrería de esa ciudad que, sin aire acondicionado, cubre al transeúnte en un vapor de sopa humeante y espesa. A través de un correo electrónico, una fuente anónima se puso en contacto con el Süddeutsche Zeitung -algo así como “Periódico del Sur alemán”, el de mayor tirada en su país-, y le descargó una catarata de documentos encriptados del estudio panameño Mossack Fonseca, dedicado, básicamente, a vender empresas fantasmas a millonarios pretendidamente anónimos. El “informante”, supuestamente no buscaba una “compensación financiera” y sí fue muy exigente con las medidas de seguridad.

Las cifras que encierra la más grande filtración de documentos de la historia del periodismo,  ayudan al escándalo, como las calles de Panama City:

  • 11,5 millones de documentos que muestran parte de los mecanismos de la industria global de bufetes de abogados y grandes bancos de venta de secreto financiero a políticos, estafadores y traficantes de drogas y de armas, a multimillonarios, celebridades y estrellas deportivas.
  • Son 2,6 terabytes de datos, y cada “tera” equivale a un billón de bytes (1.000.000.000.000), casi es más fácil calcularlo como 10 a la doceava potencia.
  • Los mensajes de correo electrónico, archivos PDF y fotos digitales y extractos de la base de datos interna de Mossack Fonseca, superan la cantidad filtrada a través de Wikileaks y las fugas de la banca suiza y abarcan desde 1970 hasta el actual comienzo de la primavera boreal.
  • 109 medios y 376 periodistas de todo el mundo, trabajaron durante un año, reunidos en el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), liderados por el Suddeutsche. 
  • Los jefes de Estado Vladimir Putin, Xi Jinping, Petro Poroshenko y Mauricio Macri, aparecen en medio del destape y los acompañan los primeros ministros de Pakistán e Islandia, los reyes de Marruecos y Arabia Saudita y otros 140 políticos y funcionarios, que aparecen en los registros en los que figuran conocidos traficantes de diamantes, armas y drogas.

 

Macri costa afuera

La filtración proviene de un estudio de abogados poco conocido, ubicado frente a las aguas del Océano Pacífico, el Mossack-Fonseca, que cuenta con sucursales en Hong Kong, Miami, Zurich y en más de otros 35 puntos alrededor del globo, puestos al servicio de “compañías y fundaciones”, mecanismos destinados a “llevar a cabo negocios en cualquier país y realizar transacciones en la moneda de su preferencia” y “jurisdicciones que suelen estar exentas de impuestos con relación a cualquier actividad comercial o transacción realizada fuera de su jurisdicción” además de “reducir los costos y aumentar considerablemente los tiempos de respuesta”, ”acceder virtualmente a toda la información de los servicios que contratan”, “verificando sus estados de cuenta y pagos vía web”.

logo mosac

Lo que hace Mossack Fonseca es vender sociedades “offshore”, estructuras financieras que permiten a sus propietarios encubrir sus negocios, no importa de qué se traten. Uno de los puntos que debiera atender el gobierno nacional, sobre todo la encargada -por vía de excepción- de los temas relacionados con la lucha contra la corrupción es que, efectivamente, la posesión de una sociedad de esas características no es ilegal en sí misma, pero que los Documentos de Panamá muestran, a juicio de los que los estudiaron los archivos digitales en profundidad durante los últimos doce meses que, en “la inmensa mayoría de los casos”, quienes las compraron por la vía canalera buscaron “ocultar al verdadero propietario de la empresa”, con la intención de eludir explicaciones sobre el origen de los fondos. 

Para el diario alemán “La parte más espectacular de los documentos es el de las supuestas empresas offshore de doce actuales y ex jefes de Estado -Macri entre ellos-, que conducen a otros políticos de alto rango, sus familias, amigos y consejeros más cercanos”.

Para los analistas directos de la documentación, los datos “proporcionan una rara visión de un mundo que en realidad puede existir sólo en secreto. Muestran cómo una industria global, liderada por los principales bancos, bufetes de abogados y gestores de activos, las posesiones de los políticos, los funcionarios de la FIFA, los estafadores y traficantes de droga”, además de “estrellas del multimillonarios, las celebridades y deporte”.

buscados

Ingeniero a la cancha

En la Argentina, La Nación y Canal 13, del Grupo Clarín, fueron los que tuvieron la información. Durante el fin de semana, antes de que explotara cerca de un anochecer cargado de resultados de fútbol y siguiera hacia la tapa de los diarios del lunes -los menos vendidos de la semana- circuló la versión de que los tenedores de los datos, “ante la gravedad del tema y la investidura del afectado” decidieron consultar la edición de la noticia con las máximas autoridades nacionales.

Mariel Fitz Patrick, periodista argentina que participó en la investigación y miembro del equipo de Jorge Lanata, reconoció que “lo cierto es que en la información Mauricio Macri aparecía con una sociedad” y, con una frase de dudosa ética profesional, afirmó “esto no lo podíamos ocultar”, como si hubiese tenido un mandato en sentido contrario.

El lunes Página 12 y Clarín se encargaron de subrayar el protagonismo del Presidente argentino en la investigación. El matutino de la Fundación Octubre, apeló a su ironía para anunciar a toda plana que “Argentina volvió al mundo”, como gustan afirmar los voceros del Gobierno, solo que lo hizo luego de que Mauricio Macri, quien quedó “en el centro de un escándalo financiero internacional: forma parte del selecto grupo de cinco mandatarios en ejercicio, cuyos nombres figuran en la mayor filtración de la historia sobre sociedades off shore en 21 paraísos fiscales”.

El tabloide de Héctor Magnetto vio cómo se le desdibujaba la foto de quien fuera secretario de Transporte de Néstor Kirchner, Ricardo Jaime, esposado y entre rejas, al ocupar media plana con el título “Mencionan a Macri en papeles secretos de paraísos fiscales”. La Nación, su socio en Papel Prensa, corrió el tema a segundo plano y protegió el nombre presidencial al quitarlo de su título “Revuelo en el mundo: filtran datos de paraísos fiscales”.

Entre tanto, aconsejado por sus abogados y su equipo político, que evaluó que el destape panameño aumentaba la pérdida de imagen positiva de su gestión y la suya propia, en medio de la conmoción que genera en este momento en el país la suba alocada de precios y servicios junto a la ola de despidos estatales y privados, el presidente Mauricio Macri salió rápidamente a intentar fijar su versión.

macri mal mas

Contrariamente a lo que opinan los analistas internacionales, el mandatario afirmó el lunes que la suya “es una operación legal”, que atribuyó la operación a su padre, Franco, con la intención frustrada de invertir en Brasil con su empresa Pago Fácil, algo que el progenitor confirmó en minutos. Macri agregó que “Fue en el año 1998. La sociedad dejó de operar en 2008 porque no hizo la inversión. Está todo perfecto, no hay nada extraño. Fue declarada ante la DGI argentina”.

Tal vez fuera del guión que le trazaron con anterioridad, insertó una frase que puede ser un bumerán: “Hay otros que usan paraísos fiscales para esconder dinero logrado de forma mal habida”. El Grupo Macri ya fue acusado y procesado por contrabando en la figura de sus dos principales directivos: Franco y Mauricio, una actividad que genera dividendos que no pueden asentarse en libros “blancos”.

Más recientemente, con la llegada del ex presidente de Boca a la Casa Rosada, recuperó actualidad la transferencia de su empresa constructora IECSA SA, al hacerse cargo de la Jefatura de Gobierno de la CABA en 2007, a Angelo Calcaterra, hijo de la hermana de Franco, durante seis años gerente general de Sideco, la nave insignia del Grupo. En aquella oportunidad se dijo que el pase fue solo formal y para evitar las incompatibilidades entre las funciones de gobierno y los negocios privados que, una vez más, reportan ganancias de difícil asiento. Efectivamente, Calcaterra hizo operaciones multimillonarias con la Ciudad Autónoma durante los últimos ocho años y ya comenzó a beneficiarse con la obra pública, ahora nacional.

recibo

En el mes de febrero, Macri y el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, adjudicaron a un pool de empresas la construcción de 2.330 kilómetros gasoductos troncales. A IECSA, Asociada con la China Communications Construction Company Ltd., le correspondieron las obras del sistema Este y Centro II valuadas en $ 2.500 millones. La subasta provincial constituía el “leading case” para el primo presidencial, ya que se encontraba ante la supuesta disyuntiva de retirarse de las licitaciones de obra pública o continuar con sus negocios, a pesar de las suspicacias -y hasta posibles denuncias contra el mandatario- que pueden provocar los supuestos favoritismos. La empresa creada por los Macri se quedó con el negocio.

Otro punto de la obra bajo sospecha fue la ingeniería de financiación mediante crédito externo en dólares con una tasa de entre el 7% y 9% anual, con garantía de pago la coparticipación de impuestos y el fondo para los gasoductos troncales, por parte del banco chino ISBC, arrimado a la ingeniería por la propia constructora IECSA. De confirmarse, también quedará bajo la lupa de las investigaciones el costo medio del gasoducto que, según el índice del Banco Mundial, actualizado a la fecha, debería rondar los u$s 35 el metro/pulgada y llegaría en Córdoba a los 52, con un pico de 80 dólares, justamente en los tramos a cargo de Calcaterra.

Apelando a su estilo habitual, Macri creyó despegarse del escándalo panameño y mundial con el solo ejercicio de las palabras. Su compañera de ruta, la diputada Elisa Carrió, le reclamó más al afirmar que el mandatario “debe presentar las pruebas de sus dichos” y aprovechó para caer sobre otro de los habitantes del archivo de las guaridas fiscales, el ex ministro porteño y actual intendente de Lanús, Néstor Grindetti.

Como Le Carré, el espía británico que llegó del frío, un día salió de su escondrijo y empezó a contar cómo eran las cosas, el remitente de los correos cargados de data se puso el nombre John, precediendo al apellido Doe, para construir un John Doe que bien puede ser aquel protagonista homónimo de la serie de televisión que la FOX canceló después de su primera temporada, sin resolver el misterio de su identidad, tras rescatar a un ser querido de una organización que lo utiliza para un fin desconocido…

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